Cajas de Rituales
Caja de Rituales · PERDÓN
Caja de Rituales · PERDÓN
Cada caja incluye más de 20 elementos rituales cuidadosamente seleccionados
—velas, incienso, minerales, amuletos, pergaminos, cuaderno, lápiz, hojas naturales y otros objetos simbólicos—.
Todos los elementos vienen acompañados de una breve descripción de su significado
y de una propuesta de ritual, pensada como una guía abierta, íntima y flexible,
para que cada persona la adapte a su propio momento.
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Esta caja no nació para decorar una estantería.
Nació para dejarte descansar
y para iniciar tu propia liberación.
Para esos momentos en los que ya no puedes más con lo que cargas.
Con lo que pasó.
Con lo que no dijiste.
Con lo que hiciste con lo que sabías.
Con lo que no supieron ver en ti.
Para cuando el peso ya no enseña nada
y solo cansa.
Esta caja es para perdonar a otros, sí.
Pero sobre todo…
es para perdonarte a ti
y empezar a recuperar tu libertad interior.
Aquí no se viene a justificar nada.
Aquí se viene a soltar
y a dejar que algo termine de una vez.
El perdón que propone esta caja no es un acto heroico.
Es algo mucho más humilde
y mucho más valiente:
• dejar de castigarte
• dejar de reabrir la herida
• dejar de llevar el peso a todas partes
Esto es superación.
El perdón es aceptar
que aquello que te hirió
no es lo que eres.
Perdonar no borra lo vivido.
No cambia la historia.
Pero te devuelve a ti,
te devuelve el espacio,
te devuelve la posibilidad de seguir
sin cadenas invisibles.
Esta caja está pensada para rituales íntimos.
Sin testigos.
Sin fechas señaladas.
Sin palabras bonitas si no salen.
Solo tú, tus manos, el silencio…
y el permiso para descansar un poco por dentro
y elegir libertad.
Grabada en madera porque la madera recuerda, guarda y no juzga.
Cada veta es distinta.
Como cada historia.
Como cada proceso de perdón.
Esta caja es para ti si entiendes que
perdonar no es olvidar,
es dejar de vivir atado
y abrir un camino de liberación real.
No promete curación.
No promete finales felices.
Solo acompaña.
Y a veces,
es la forma más honesta
de empezar a sanar
y a vivir más libre.
Compartir
